Muestra Internacional

Las tres curadur铆as que se presentan en la segunda edici贸n del Festival de Video y Artes Electr贸nicas Transitio_MX 02 tienen en com煤n una inquietud: la pregunta constante por la comunidad. M谩s all谩 de las consideraciones ut贸picas e ideol贸gicas sobre su condici贸n, la reflexi贸n y el an谩lisis sobre el concepto de comunidad parti贸 de su problematizaci贸n: la comunidad es una zona de conflicto, que anterior y posterior al contrato social, se alimenta del pacto de la tribu consigo misma, del encuentro de la tribu con otras tribus y de la producci贸n simb贸lica y t茅cnica con las que se realizan estos pactos y encuentros: la guerra, la civilizaci贸n y su contradicci贸n.


Lejos de pensar la comunidad como una mera identidad, como enunciado de pertenencia, como el origen que de una vez para siempre nos arraiga y nos define, la comunidad es imposible, porque su pacto es un secreto. Es imposible porque ella se explica por una relaci贸n compleja entre el afecto, el mismo y el otro, por la zona donde los cuerpos y las herramientas habitan en la equivocidad de su uso. El cuerpo y sus agenciamientos son al mismo tiempo un utensilio y un arma, una frontera de la afectividad a partir de la cual se inscribe y proscribe la relaci贸n del mismo con el otro. En esta zona donde los cuerpos, los deseos y los afectos juegan en el sitio anterior al de lo pol铆tico, la comunidad simplemente acontece en el espacio en com煤n. Es este en com煤n lo que se explora en las curadur铆as: el en com煤n del espacio p煤blico, el en com煤n de los intercambios no prescritos de la relaci贸n social, pero sobre todo el en com煤n de la frontera entre la necesidad de habitar el mismo espacio y la interferencia que el otro desde siempre hace a este espacio. En suma se explora el l铆mite entre la hospitalidad y la intrusi贸n, se investiga el quicio entre el recibimiento y la hostilidad.


La relaci贸n entre afecto y comunidad es trabajado en tres registros est茅ticos: el del continuo, el de la acci贸n/interrupci贸n y el de la fricci贸n. As铆 la curadur铆a S铆ntesis libre busca la construcci贸n de la memoria de lo inmediato a partir de la dial茅ctica entre acci贸n y registro, concebido en la zona entre las pr谩cticas perfom谩ticas y de intervenci贸n en el espacio p煤blico y su documentaci贸n en el Memory Lab, este proyecto propone la construcci贸n de una memoria m煤ltiple, acumulativa y disolvente que d茅 cuenta de la interacci贸n entre pr谩ctica art铆stica y multitud social, una suerte de construcci贸n ef铆mera y m煤ltiple de la memoria a partir del campo vital de acci贸n.


En cambio el proyecto curatorial Im-polis busca dar lugar al entre del espacio pol铆tico. Lo pol铆tico es el espacio compartido o com煤n entre los hombres, este quicio se activa, en la propuesta curatorial, por medio de la oposici贸n de la acci贸n y la interrupci贸n. Pensado como un juego entre lo que acontece y lo que se interfiere este proyecto reinscribe la tecnolog铆a al entre del espacio social para construir tonalidades est茅ticas que busquen activar la relaci贸n entre m谩quina y espacio en com煤n de la experiencia como restituci贸n de la pol铆tica a las vidas.


(in).COMunidades, el tercer proyecto curatorial, explora la incomodidad. A partir de un lugar definido en su construcci贸n pero indefinido por su situaci贸n, este espacio liminar es un quicio en el que se opera el l铆mite entre la hospitalidad y la hostilidad. Un zona fronteriza que trabaja con el borde afectivo de la fricci贸n entre lo que se debe respetar y la intrusi贸n del otro en el espacio en com煤n. A partir de m铆nimas acciones art铆sticas en espacios sociales y pol铆ticos, que por principios son comunes, este proyecto los interfiere por la presencia de otros que producen fricci贸n en lo establecido y con ello ponen en crisis el contrato social sobre el que se construye el supuesto espacio p煤blico. Este m铆nimo desplazamiento del espacio a partir de la fricci贸n intenta mostrar la falacia sobre la que se fabrica el mito de lo pol铆tico en la modernidad.


En su conjunto las tres curadur铆as que conforman el programa de exhibiciones del Festival son el resultado del seminario de reflexi贸n y discusi贸n sobre el concepto de comunidad que se realiz贸 con los curadores durante tres meses. Un resultado en el que las relaciones entre arte y tecnolog铆a se inscriben en un espacio est茅tico y social m谩s amplio: el lugar de lo p煤blico, pero tambi茅n en un tiempo ampliado: el que enfatiza las relaciones entre el arte y la vida, en el de las pr谩cticas perform谩ticas del arte.


Sin duda en el contexto de la discusi贸n sobre la globalizaci贸n, la comunidad significa un l铆mite y un problema, que m谩s all谩 de su reducci贸n a las diferencias o las pertenencias de nacionalidad, credo, raza o g茅nero e incluso m谩s all谩 de las visiones rom谩nticas sobre el nomadismo, habr铆a que pensarla en el lugar intermedio, en la frontera: no la l铆nea de demarcaci贸n entre lo uno y lo otro, sino ese lugar un poco de nadie un poco de todos, ese sitio afectivo de la espera y el miedo, donde lo que importa es el en de lo com煤n, que en el caso de las fronteras es su pura impropiedad.

 

Jos茅 Luis Barrios

Junio de 2007